Nadie piensa en facturación. Se piensa en «cuánto me queda a fin de mes», y luego en junio no salen las cuentas. Así que hagamos el cálculo al revés, que es el sentido correcto.
Un consultor en la península
Para quedarse con 24.000 € limpios al año — 2.000 al mes — tiene que facturar 34.401 €. Por el camino se quedan 4.980 € de cuota de autónomos y 5.421 € de IRPF.
Son unos 30 € de cada 100 facturados que no son tuyos. Y conviene no llamarlo todo «impuestos»: casi la mitad es cotización, o sea pensión y baja. Es la parte que se paga con más rabia y la única que vuelve.
El mismo consultor en Canarias
34.179 €: unos 220 € menos al año. La cuota es la misma — es estatal — y lo único que cambia es el tramo autonómico del IRPF. La ventaja canaria de verdad no está aquí: está en el IGIC frente al IVA, y sobre todo en la RIC para quien reinvierte en las islas.
Y si tienes gastos
Suben la facturación necesaria exactamente en lo que cuestan, ni un euro más: con 6.000 € de gastos al año hacen falta 40.401 € en vez de 34.401. Eso es lo bueno de la estimación directa — el gasto pasa entero, no lo pagas con dinero ya tributado.
Es exactamente lo contrario del forfettario italiano, donde los gastos no se restan: allí, para cubrir 6.000 € de costes hay que facturar 8.449 € más, porque sobre ese dinero se paga igualmente impuesto y cotización.
Los pagos no llegan todos juntos
El IRPF de esos 5.421 € no se paga de golpe en junio. Va saliendo por dos caminos a la vez: el modelo 130, un 20 % trimestral del rendimiento acumulado, y las retenciones que tus clientes empresas te descuentan en factura — un 15 %, o un 7 % los tres primeros años de actividad.
Si facturas sobre todo a empresas, entre retenciones y trimestres es fácil llegar a junio habiendo pagado de más y recibir una devolución. Si facturas a particulares, no hay retención y en junio llega toda la cuenta junta: es la misma cifra, pero pedida de dos maneras muy distintas.
La primera cosa que estos números no dicen: el IVA
El IGIC o el IVA que cobras pasa por tu cuenta y no ha sido tuyo nunca. Sobre 34.401 € son unos 2.400 € de IGIC al 7 % que entran y salen: si los miras como ingresos, el trimestre siguiente falta dinero y no se sabe por qué.
La segunda: el ritmo
Facturar 34.401 € no es cobrarlos. Si los clientes pagan a sesenta días y la Agencia no espera, el problema no es cuánto ganas: es cuándo entra el dinero comparado con cuándo sale. Cierra más gente por esto que por facturar poco.
Estas cuentas puedes rehacerlas con tu oficio y tu comunidad en la calculadora, gratis y sin registrarte: sale del mismo motor que ha calculado las cifras de este artículo.
Este artículo cuenta cómo están las cosas en la fecha en que está escrito. Las reglas cambian, y esto no sustituye el criterio de un profesional: sirve para que llegues a él sabiendo ya de qué estáis hablando.
