Lo que probablemente te estás preguntando.
Incluidas las preguntas incómodas. Preferimos contestar antes, con palabras claras, a que las descubras después.
¿Sustituye a la asesoría?
No, y desconfía de quien te lo prometa. El asesor firma las declaraciones, asume una responsabilidad profesional y responde de lo que dice: eso sigue siendo su trabajo.
QuotaQuid hace otra cosa: hace que llegues a su despacho con las cuentas ya en orden, sin cajas de tickets y sin preguntas que se podían evitar. Muchos clientes descubren que le pagan menos, porque le llevan menos trabajo — no porque lo hayan despedido.
Ya tengo asesoría. ¿Me sirve igual?
Sí, y es el caso más habitual. La asesoría trabaja sobre el año cerrado; tú vives en el año en curso. QuotaQuid cubre justo ese hueco: saber hoy cuánto apartar, qué vence la semana que viene y si conviene hacer esa compra ahora o en enero.
Al cerrar el ejercicio, el dossier le llega ya ordenado: facturas, gastos, documentos adjuntos y la lista de lo que falta.
¿Y si un cálculo está mal? ¿Quién responde?
Pregunta justa, y la respuesta es clara: las cifras de QuotaQuid son estimaciones precisas, no declaraciones fiscales. Sirven para que decidas con conocimiento durante el año; la declaración la firma un profesional colegiado.
Donde un valor depende de una ordenanza municipal, de un convenio colectivo o de una norma que cambia a menudo, te lo decimos a la cara dentro de la aplicación en vez de fingir que es seguro. Por eso algunas herramientas llevan un aviso arriba y no al pie de página.
¿Tengo que saber de ordenadores?
No. Si sabes hacer una foto a un ticket con el móvil, sabes usar QuotaQuid.
La ha construido alguien que no es programador, para gente que tampoco lo es: sin configuraciones, sin términos técnicos abandonados ahí sin explicación, y con un signo de interrogación al lado de cada palabra difícil.
¿Mis datos están seguros?
Aquí no te vamos a decir «seguro al cien por cien», porque no existe y quien lo promete no está diciendo la verdad. Te decimos en cambio qué hay, en concreto:
Los datos están cifrados en disco y en tránsito. El aislamiento entre usuarios no lo decide el código sino la propia base de datos, que rechaza a nivel de motor las filas de otra cuenta. Los documentos están en un archivo privado, que solo se abre con un enlace firmado que caduca. Hay verificación en dos pasos, y cada operación queda en un histórico con hora y persona. Los servidores están en territorio europeo.
Y puedes llevarte todo cuando quieras: los datos en un archivo legible y los documentos en un paquete que se abre en cualquier ordenador. Sin rehenes.
¿Emite facturas electrónicas de verdad?
Sí, y ya está preparada para Veri*Factu. Cada factura emitida deja un registro con su huella SHA-256 encadenada a la anterior, y el QR de verificación de la AEAT se imprime en el documento. Tocar una factura vieja rompe la cadena, y se ve.
Una cosa todavía no está, y preferimos decirlo: el envío directo de los registros a la AEAT. Llegará antes de que sea obligatorio — 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos y profesionales. También falta la conservación mediante proveedor acreditado: guardar un PDF no basta y no queremos hacer creer lo contrario.
Tengo una SL, una Sociedad Civil o una Comunidad de Bienes. ¿Vale igual?
Sí. La Sociedad Limitada calcula el Impuesto sobre Sociedades con el tipo que te toca — 25% general, 19% hasta 50.000 y 21% el resto si eres microempresa, 23% en reducida dimensión, 15% los dos primeros ejercicios si es de nueva creación —, la retribución del administrador con su IRPF, la cuota de autónomo societario con la base mínima impuesta, y el dividendo de cada socio en la escala del ahorro.
La Comunidad de Bienes funciona al revés y así se calcula: no paga impuestos ella, el rendimiento se imputa a cada comunero por su cuota y entra en su IRPF.
La Sociedad Civil es las dos cosas según el caso, y la aplicación te lo pregunta en vez de suponerlo: con objeto mercantil paga el Impuesto sobre Sociedades como una SL; sin él, atribuye el rendimiento a los socios como una Comunidad de Bienes. Es la pregunta que decide qué impuesto pagas por toda la actividad, no un detalle.
Es una estimación, no un cierre contable: no incluye las deducciones de la sociedad ni las demás rentas de cada socio, que mueven el tramo. La aplicación lo dice donde lo dice.
¿Está pensada para España o es una traducción del italiano?
Está pensada para España. Los cálculos no son una adaptación: el IRPF suma la escala estatal y la de tu comunidad autónoma, la cuota de autónomos va por tramos sobre el rendimiento neto real con la deducción del 7% por gastos genéricos, y la regularización de fin de ejercicio se ve antes de que llegue la carta. Canarias tiene su IGIC con la franquicia, el modelo 420 y el resumen 425 — no es la península con otro tipo.
Los tipos y los tramos se comprobaron contra las fuentes oficiales el 10 de agosto de 2026, y la fecha está escrita dentro del código. Cuando una cifra depende de algo que cambia a menudo, la aplicación lo dice.
¿Qué pasa con mis datos si dejo de pagar?
Te los llevas. En cualquier momento, también antes de darte de baja, descargas todos los datos en un archivo legible y todos los documentos en un paquete que se abre con doble clic, con la lista de qué está adjunto a qué.
No hay ningún formato cerrado ni ningún chantaje: si te vas, te vas con lo tuyo.
¿Puedo probarla antes de pagar?
Sí. Te registras, contestas las preguntas iniciales y ves enseguida los cálculos sobre tu caso real, sin meter ninguna tarjeta. Si no te convence, has perdido cinco minutos.
¿Podemos usarla varias personas de la misma empresa?
Sí, y cada operación queda atribuida a quien la hizo: quién subió esa factura, quién modificó ese gasto, quién miró ese documento, con fecha y hora.
Sirve cuando en la oficina sois más de uno y a final de mes algo no cuadra: en vez de discutir, se mira.
¿Cómo se da uno de baja?
Desde los ajustes, sin escribir a nadie y sin tener que explicar por qué. Sin permanencia anual, sin penalizaciones.
Antes de irte acuérdate de descargar tus datos y tus documentos: son dos clics y siguen siendo tuyos.
¿No has encontrado tu pregunta?
Escríbenos. Contestamos en dos días laborables, también para decirte que no.
