Kyu es una inteligencia artificial que ha leído tus cuentas.
Le escribes como le escribirías a una persona — «¿me puedo deducir esta comida?», «¿cuánto me queda de esta factura?» — y responde sobre tu caso, no en general.
Está dentro de la aplicación, en una pantalla suya. Es la misma que ves aquí abajo: no es una imagen, es el programa.
PRUÉBALA CON TUS NÚMEROSNo es una charla: es una respuesta construida sobre tus datos, con el trozo de archivo del que la ha sacado.
Kyu no firma nada y no presenta nada ante Hacienda. Cuando la pregunta se sale de sus límites, lo dice y te pasa con nosotros.
Desde el programa o a ayuda@quotaquid.com. Miramos tu archivo solo si nos das permiso, una vez por vez.
Al principio, para dejar puestos régimen, tipos y los primeros documentos. Una sola vez, y no es una llamada de venta.
Noventa y nueve palabras difíciles, explicadas donde te hacen falta.
Asistentes que responden en general los tiene todo el mundo. La diferencia está en cuatro cosas.
Hay preguntas que no se cierran con una respuesta. Se cierran con alguien que asume la responsabilidad.
Hoy Kyu responde sobre todo lo que dicen tus datos. Las consultas con una persona colegiada se abren en las próximas semanas: cuando estén activas lo escribimos aquí, no antes.
¿Sustituye a la gestoría?
No, y desconfía de quien te lo prometa. La gestoría firma las declaraciones, asume una responsabilidad profesional y responde de lo que dice. Ese sigue siendo su trabajo.
QuotaQuid hace otra cosa: cubre el hueco entre una visita y la siguiente. Ella trabaja sobre el año cerrado, tú vives en el año en curso — y las decisiones las tomas ahora, no a toro pasado.
Muchos descubren que le pagan menos, porque le llevan menos trabajo y menos caos. No porque la hayan dejado.
